Trombosis y viajes en avión

 

¡Ya estamos en tiempo de vacaciones! Quienes desdeñen Cercedilla y la costa del Sol, y los Pirineos, y el mediterráneo, y los países bálticos y quieran llegar más alto, más exótico, más lejos en su afán por recorrer el mundo… probablemente precisen un vuelo trans-oceánico. Bueno, un vuelo de más de 6 horas. ¡Oh, aventureros!

 

Pues ya sabéis que en el momento de sentaros en el avión comienza la aventura: con más de 6h de vuelo aumenta significativamente el riesgo de hacer una trombosis en las piernas y, como en un taxímetro implacable, cada dos horas extras de vuelo el riesgo se multiplica.

Pero no quiero meteros miedo: el riesgo sigue siendo pequeño. Para compensarlo basta con unas simples medidas preventivas: beber agua, pasear, mover los pie en el asiento. El problema aparece en quienes tienen algún otro proceso que facilite la formación de trombos, como la obesidad, la insuficiencia cardiaca, el antecedente de trombosis o de cirugías recientes, la toma de anticonceptivos…  Ellos son los verdaderos aventureros, los que se arriesgan en el avión.

No dejéis de leer estos consejos para prevenir las trombosis en los viajes largos.